viernes, 27 de abril de 2018

NUEVOS MENSAJES Y NUEVOS FOLLETOS


NUEVOS MENSAJES EN EL CAMINO DE SANTIAGO

Este año, los peregrinos encuentran mensajes filosófico tanto en Castañeda (km 44) como en Tabernavella (km 33).






Al entrar en el concello de Arzúa un mensaje en un árbol avisa: "BIENVENIDA A ARZÚA: TIERRA DE QUESO, MIEL Y FILOSOFÍA".



En ‘Antoxos’, una tienda al lado de la oficina de Arzúa (km 39), los pereginos pueden conseguir un folleto, a sólo 1 euro, que tiene todos los mensajes y que ofrece también una colección de citas interesantes sobre diferentes temas (Dios, sabiduría, religión, guerra, empatía, vegetarianismo, etcétera) de diferentes autores (el Papa Francisco, Albert Einstein, Bukovski, Kierkegaard, Karl Marx, etcétera). La venta de esos folletos y de unas tarjetas con 12 citas interesantes sobre ‘Viajar abre la Mente’ (también 1 euro), ayuda a financiar los mensajes filosóficos.



Los folletos ‘Peregrinos y Filosofía’ y las tarjetas ‘Viajar abre la Mente’ se pueden conseguir también en bar Praza (al lado de la iglesia de Arzúa), Tabernavella (km 33), Bar La Calzada (km 32), Bar Tia Dolores (km 30) y en Santiago en ‘O Xardín dos Soños’ (Casas Reais 38), una tienda ecológica con una tetería al fondo, que se encuentra en el mismo Camino.



'O Xardín dos Soños' es un lugar tranquilo, en el camino de Santiago, nada más entrar en el casco antiguo, regentado por Isabel, de Galicia, y Kenny, de Bélgica, que  han viajado por el mundo durante años y que se conocieron en el Nepal.

https://goo.gl/maps/x9FscJukBXG2

miércoles, 15 de noviembre de 2017

LA LECCIÓN MÁS IMPORTANTE

¿Cuál crees tú que es la lección más importante que la humanidad tiene que aprender?

Cuando reflexionamos sobre la evolución de la humanidad, podemos llegar a la conclusión de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse: la tecnología no sólo hace que continuamente todo se hace más sofisticado – y hoy tenemos armas de destrucción masiva –, sino también que continuamente haya un porcentaje más pequeño de la población mundial que se apodera de un porcentaje más grande de todos los recursos, aumentando así la tensión entre los diferentes grupos de gente y entre éstos y su entorno. Como nuestra supervivencia depende de cómo reaccionamos ante esta amenaza, esta conclusión es, sin lugar a dudas, la lección más importante que la humanidad tiene que aprender. Las armas nucleares y el cambio climático hacen que no podamos permitirnos ignorar esta realidad durante mucho más tiempo.
¿Es cierto que la humanidad se encuentra cerca de su auto-destrucción?
No es realista suponer que para evitar nuestra auto-destrucción solo debemos contaminar menos y no dejar que un conflicto lleve a una guerra nuclear. Ni debemos ignorar que vivir en armonía con los demás y vivir en armonía con el entorno están interrelacionados, ni que la lucha por los recursos continuamente aumenta la tensión entre los diferentes grupos de gente, y entre éstos y el entorno. Podemos comparar esta situación con una olla a presión a la que le falta la válvula de escape. ¿Cómo podemos esperar que nunca vaya explotar cuando continuamente aumentamos el calor?
¿Podemos evitar nuestra auto-destrucción?
Por supuesto que se puede evitar. Para hacerlo sólo debemos establecer la armonía. Esto significa que primero debemos descubrir por qué tenemos conflictos con los demás y con el entorno y que luego debemos hacer algo al respecto. La gente que cree que la armonía en la tierra es imposible lo hace porque supone que algunas personas son buenas y otras malas, y que cambiar esta situación es imposible. Sin embargo, puede haber una razón por la que la gente es mala o se porta mal, ya que nadie ha logrado demostrar lo contrario.
¿Por qué ignoran los filósofos y los científicos esta realidad?
Muchos filósofos y científicos han advertido contra las consecuencias de una guerra nuclear o del cambio climático. No han llegado a la conclusión, de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse, porque no han reflexionado lo suficiente sobre la armonía: o no se han dado cuenta de que vivir en armonía con los demás está interrelacionado con vivir en armonía con el entorno, o consideran la armonía imposible, por suponer que siempre habrá gente buena y gente mala. Sin embargo, esta suposición ignora el principio causa y efecto: la idea de que cada causa tiene sus efectos y cada efecto sus causas.
Cuando uno supone que la armonía es imposible, la idea de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse conlleva suponer que la autodestrucción de la humanidad es inevitable. Y como un problema que no parece tener una solución causa mucho estrés, como mecanismo de defensa, tratamos de ignorarlo.
¿Reconoce el Génesis, el primer libro de la Biblia, esta realidad?
La idea más importante de la Biblia es que nuestros antepasados vivieron en armonía (el paraíso) ya que ofrece a la gente un ideal para el futuro. El Génesis señala también que diez generaciones después de poner fin a la armonía, una gran catástrofe ocurrió – el diluvio universal – que dejó pocos supervivientes. Por lo tanto, reconoce el hecho de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse.
¿Por qué ignoran los teólogos la esencia de la Biblia?
Como los teólogos ignoran que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse, ignoran también que la Biblia reconoce esta realidad, y que éste es su mensaje principal. Aquellos teólogos que han advertido contra el fin del mundo, lo han visto como un castigo divino por el comportamiento de la humanidad, en vez de ver la auto-destrucción como la última consecuencia por no vivir en armonía.
¿Puede la Biblia ayudarnos a evitar la auto-destrucción de la humanidad?
Sin lugar a duda, la Biblia puede ayudar a evitar la auto-destrucción de la humanidad: como el Génesis señala que la humanidad puso fin a la armonía después de comer la fruta prohibida, preguntar por qué tenemos conflictos con los demás y con el entorno es lo mismo que preguntar a qué se refiere la fruta prohibida. Para descubrir la naturaleza de la fruta prohibida debemos reconocer que Dios prescribió una dieta a Adán y Eva que no incluyó productos de origen animal y, por lo tanto, que el Génesis asocia la armonía con una dieta vegetariana.
¿Qué podemos aprender de esta lección importante?
La idea de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse nos invita a reflexionar sobre muchos temas desde una perspectiva completamente nueva y nos anima así a formular muchas preguntas. La sabiduría no sólo viene de procesar la información correctamente – ver cómo nueva información (conclusiones) afecta a toda información obtenida previamente –, sino también de formular las preguntas adecuadas, ya que esto lleva finalmente a una mejor comprensión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.
Algunas de estas preguntas son:


AVISO: ¡CONTINUAD SÓLO CUANDO TENGAS 
TIEMPO PARA REFLEXIONES SERIAS!


UNA SOCIEDAD QUE NO VIVE EN ARMONÍA ESTÁ DESTINADA A AUTODESTRUIRSE.

-¿Cómo afecta esta nueva conclusión a nuestra visión sobre la evolución de la humanidad?
-¿Ha vivido la humanidad alguna vez en armonía?
-¿Ha conocido la humanidad alguna vez una civilización avanzada que se autodestruyó casi por completo?
-¿Puede una civilización avanzada sobrevivir cuando una gran catástrofe solo deja unos supervivientes?
-¿Quizás se enteró el autor del Génesis de una civilización anterior que vivió en armonía y que, después de ponerle fin, se autodestruyó casi por completo?
-¿No es lo mismo preguntar lo que causó el BigBang que preguntar a qué se refiere Dios?
-¿No es reflexionar sobre el origen del universo similar a preguntar qué vino primero: la gallina o el huevo?
-¿Por qué suponemos que hubo un principio?
-¿No es así que todo lo que existe ahora ya pudo haber existido en el pasado, ya que todo lo que va a existir ya existe en el mundo de las ideas?

-¿Cómo afecta esta nueva conclusión a nuestra visión sobre la vida extraterrestre?
-¿No es la pregunta más importante sobre la vida extraterrestre si aquellas comunidades viven en armonía?
-¿Si una comunidad de extraterrestres vive en armonía, no nos verán como una amenaza?
-¿Si una comunidad de extraterrestres no vive en armonía, no les veremos como una amenaza?
-¿Comeremos a los extraterrestres si se parecen a las criaturas que solemos comer?
-¿Nos comerán los extraterrestres si nos parecemos a las criaturas que suelen comer?
-¿Esclavizaremos a los extraterrestres – los utilizaremos como mano de obra barata – en el caso de que ellos sean menos inteligentes?
-¿Nos esclavizarán – nos utilizarán como mano de obra barata – en el caso de que nosotros seamos menos inteligentes?
-¿No tiene ahora más sentido respetar a todas las criaturas?
-¿Fue nuestro plante quizás en su origen un campo de corrección para gente que era incapaz de vivir en armonía?

-¿Cómo afecta esta nueva conclusión a nuestra visión sobre la ciencia?
-¿No demuestra que la ciencia, en vez de traernos la salvación, nos acerca a la auto-destrucción?
-¿No demuestra que debemos dejar de idolatrar a la ciencia?
-¿Cómo pueden los científicos ignoran una realidad mientras que una obra antigua de la religión la reconoce?
-¿Cómo pueden los científicos considerar que un libro, que reconoce la lección más importante que la humanidad tiene que aprender, está lleno de mitos?
-¿No demuestra el hecho de que los científicos ignoran lo que espera a una sociedad que no vive en armonía, lo poco que entienden la naturaleza de nuestro universo (cómo todo interactúa)?
-¿Podemos entender la naturaleza del universo cuando ignoramos el principio causa y efecto: que cada causa tiene sus efectos y cada efecto sus causas?
-¿No es preocupante que gente, que ignora lo que le espera a una sociedad que no vive en armonía, marca nuestra evolución material?
-¿Ya que los científicos ignoran lo que espera a una sociedad que no vive en armonía, no debemos asumir la responsabilidad para el futuro?

-¿Cómo afecta esta nueva conclusión a nuestra visión sobre la filosofía?
-¿No nos enseña que estamos todos en el mismo barco y que, cuando éste se hunda, todos pereceremos?
-¿No nos enseña que a los ricos y a los pobres, a los creyentes y a los no-creyentes, a los buenos y a los malos, les espera el mismo destino?
-¿No demuestra que ya no podemos preocuparnos sólo por nuestro bienestar, sino que debemos preocuparnos también por el destino de todos los demás?
-¿No es curioso que los filósofos ignoran una realidad mientras que una obra antigua de la religión la reconoce?
-¿Cómo pueden los filósofos considerar que un libro, que reconoce la lección más importante que la humanidad tiene que aprender, está lleno de mitos?
-¿No demuestra el hecho de que los filósofos ignoran lo que espera a una sociedad que no vive en armonía, lo poco que ellos entienden la naturaleza de nuestro universo (cómo todo interactúa)?
¿El hecho de que las mentes más brillantes ignoran lo que le espera a una sociedad que no vive en armonía, no demuestra que algo falla en cómo procesamos la información?
-¿Si nuestra supervivencia depende de la supervivencia de la humanidad, no debemos hacer todo lo posible para evitar la autodestrucción de la humanidad?

-¿Cómo afecta esta nueva conclusión a nuestra visión sobre la Biblia?
-¿No demuestra esto que tanto los creyentes como los no-creyentes ignoran algo muy importante sobre la Biblia?
-¿Cómo logró el autor del Génesis llegar a la conclusión de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse?
-¿Quizás descubrió el autor del Génesis que sus antepasados vivieron en cierto momento en armonía y que, poco después de poner fin a ella, se autodestruyeron casi por completo?
-¿Quizás fue la Biblia creada para evitar que, en el futuro, la humanidad volviera a autodestruirse?
-¿Quizás podemos encontrar en la Biblia cómo evitar la autodestrucción de la humanidad?
-¿Cómo podemos explicar que la Biblia guarda un secreto que nuestras mentes más brillantes han ignorado?
-¿Es posible que, tanto lo que los creyentes como los no-creyentes creen que dice la Biblia, no es lo que dice realmente, y que entonces la ciencia solo contradice cierta interpretación de la Biblia?
-¿Si en vez de ver a Adán y Eva como las primeras personas en la tierra, las vemos sólo como primeras personas que pusieron fin a la armonía, aún contradice la ciencia al Génesis?
-¿No confirma el hecho de que el Génesis reconoce esta realidad, que llamar a un libro ‘sagrado’ significó originalmente reconocer que guarda secretos, y que ‘religión’ originalmente se refirió a leer un libro muchas veces para descubrir sus secretos?
-¿No demuestra también el hecho de que los cinco primeros libros de la Biblia fueran escritos en hebreo antiguo que, al igual que el primer alfabeto, sólo reconocía las consonantes, que esta obra realmente guarda secretos?
-¿No permite el hecho de que las palabras griegas ‘génesis’ y ‘gnosis’ llevan la misma combinación de consonantes que podemos asociar al primer libro de la Biblia (sobre el origen del universo y de la humanidad) con cierta sabiduría secreta?
-¿Suponer que un libro sagrado guarda secretos no es muy diferente a suponer que todo lo que dice es cierto?
-¿No es por suponer que un libro sagrado dice toda la verdad que la gente o acepta o rechaza la Biblia?
-¿No es lógico cuestionar toda la información, incluída la que encontramos en un libro sagrado?
-¿No es lógico que un libro sagrado nos puede ayudar a reflexionar sobre la realidad?
-¿Quizás fue la Biblia creada para revelar sus secretos en ese momento en el que la humanidad se encontraba cerca de su auto-destrucción?
-¿Es posible crear un misterio que revele sus secretos en un determinado momento de la evolución de la humanidad?
-¿En el origen de todas las religiones monoteístas no está la idea de que la humanidad debe intentar de restaurar la armonía?
-¿Cómo pueden las autoridades religiosas ignorar la lección más importante que la humanidad tiene que aprender, cuando la Biblia, el libro que han estudiado tan exhaustivamente, reconoce esta realidad?
-¿El que las autoridades religiosas ignoran la lección más importante que la humanidad tiene que aprender no demuestra que entienden muy poco de la Biblia?
-¿Cómo puede gente, que ignora la esencia de la Biblia, sostener saber interpretar este libro?
-¿Cómo puede gente, que ignora que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse, sostener que comprenden a Dios (cómo todo en el universo interactúa)?
-¿Podemos comprender a Dios cuando ignoramos el principio causa y efecto?
-¿Podemos comprender a Dios cuando lo asociamos con un padre o un gobernador caprichoso que dice un día una cosa y al siguiente algo muy diferente?
-¿Rechazan los no-creyentes quizás sólo la interpretación que los creyentes hagan de Dios?
-¿Cómo puede gente que ignora que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse y, por lo tanto, que todos estamos en el mismo barco, aconsejar a los demás cómo deben portarse?
-¿No es la regla de oro – no hacer a los demás lo que es odioso para uno mismo – todo lo que debemos saber sobre cómo portarnos?
-¿No se refieren los Diez Mandamientos a la regla de oro, al resumir lo que encontramos odioso?
-¿No se refiere el karma a las consecuencias de causar a los demás lo que es odioso para uno mismo?
-¿No conlleva la regla de oro que es importante cómo conseguimos lo que anhelamos y, por lo tanto, que el fin nunca justifica los medios?
-¿No han causado las autoridades religiosas a menudo daño a la sociedad al predicar contra la regla de oro?
-¿No desobedeció Moisés los Diez Mandamientos al exigir la muerte de los que desobedecen los Diez Mandamientos?
-¿No era Moisés un descendiente de Leví (por parte de su padre y de su madre) y no avisó Jacob (el nieto de Abraham y padre de Leví) contra esta tribu determinada?
-¿No demuestra el hecho de que las autoridades religiosas ignoran que estamos todos en el mismo barco – ricos y pobres, buenos y malos, creyentes y no-creyentes – lo equivocadas que están sobre nuestra sociedad?
¿No deberíamos exigir a todas las religiones y filosofías que reconozcan la regla de oro?

-¿Cómo afecta esta nueva conclusión a nuestra visión sobre el Mesías?      
-¿Podemos entender la naturaleza del Mesías (la persona que restaura la armonía en la tierra) cuando ignoramos que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse?
-¿No es ahora, que nos encontramos cerca de nuestra autodestrucción, que necesitamos el Mesías?
-¿Restaurará el Mesías la armonía al revelar por qué tenemos conflictos con los demás y con el entorno?
-¿Cómo pueden los cristianos considerar que Jesús era el mesías cuando él no restauró la armonía en la tierra?
-Ya que los judíos creen que la armonía en la tierra es posible, y Jesús era judío, ¿qué hizo a los cristianos suponer que esto es imposible?
-¿Quizás restaurará la Segunda Venida de Jesús la armonía en la tierra?
-¿Será el Mesías la Segunda Venida de Jesús?
-¿No asociamos la Segunda Venida de Jesús con una revelación y con el fin de una era?
-¿Fue quizás porque los primeros cristianos creyeron en la reencarnación, y suponían que la Segunda Venida de Jesús restauraría la armonía, que a él le consideraban el Mesías?
-Si Jesús era un descendiente de Abraham a través de un linaje especial, ¿no podemos esperar que su Segunda Venida lo será también?
-Si Jesús tuvo hijos, ¿quizás hoy somos todos descendientes suyos?

-¿Cómo afecta esta nueva conclusión a nuestra visión sobre la fruta prohibida?
-Si el Génesis dice que por comer la fruta Dios expulsó a nuestros antepasados del paraíso, ¿no sugiere ese libro que comer la fruta prohibida puso fin a la armonía?
-¿No es preguntar por qué tenemos conflictos con los demás y con el entorno lo mismo que preguntar a qué se refiere la fruta prohibida?
-¿Es quizás por suponer que Dios puede prohibir algo sin razón aparente, que aún hoy no sabemos a qué se refiere exactamente la fruta prohibida?
-¿Tiene sentido prohibir algo sin explicar por qué está prohibido?
-¿Tiene sentido culpar a la humanidad debido a la fruta prohibida, como hacen las autoridades religiosas, sin explicar a qué se refiere exactamente?
-¿Quizás aún sufrimos las consecuencias por lo que hicieron nuestros antepasados porque continuamos comiendo la fruta prohibida?
-¿No es sorprendente que tanta gente supone que la Biblia señala que la fruta prohibida se refiere a una manzana cuando no es lo que dice ese libro en absoluto?
-¿Es quizás por asociar la fruta prohibida con una manzana (y no hay nada malo con comer manzanas) que ignoramos que Dios pudo haber tenido una razón para prohibir una determinada fruta?
-¿El hecho de que unos artistas representaron la fruta prohibida como una manzana provocó quizás que la gente empezó a asociar la fruta prohibida con esa fruta determinada?
-¿Vivir en armonía no requiere aprender todo lo que se puede aprender de nuestras experiencias, para así evitar cometer siempre los mismos errores?
-¿Vivir en armonía no requiere reconocer todas las consecuencias de nuestro comportamiento?
-¿Quizás dañó comer la fruta prohibida nuestra percepción de la realidad?
-Para descubrir a qué se refiere la fruta prohibida, ¿no debemos investigar qué substancias alteran nuestra percepción de la realidad?
-¿No parece la descripción de la fruta prohibida referirse al Arbutus Unedo (madroño) cuyas frutas contienen alcohol?
-¿No alteran las drogas nuestra percepción de la realidad, al hacernos enfocar en ciertos aspectos e ignorar otros?
-¿Las drogas no hacen que prestemos tanta atención a las consecuencias a corto plazo que ignoremos las consecuencias a largo plazo?
-¿Las drogas no hacen que no enfocamos solo en lo que anhelamos y ya no nos importa cómo lo conseguimos?
-¿Quizás es por culpa de las drogas por lo que la gente empezó a ignorar la regla de oro?
-¿Provocó la fruta prohibida quizás una reacción en cadena de eventos que nos alejó continuamente más y más de la armonía?
-¿No sufren las víctimas de abusos traumas que alteran su percepción de la realidad?
-¿Podemos esperar recuperar una buena percepción de la realidad alejándonos de las drogas cuando unos traumas aún alteran nuestra percepción de la realidad?
-¿No son las drogas medicinas y, en vez de tomarlas, no es mejor preguntar qué nos hace enfermar?
-¿Descubrió Mahoma que la fruta prohibida se refería al alcohol y por esta razón la prohibió?
-Cuando investigamos a qué se refiere la fruta prohibida, ¿no es lógico reconocer que el Génesis asocia el paraíso (la armonía) con una dieta vegetariana?
-¿Facilitó quizás alejarse de la fruta prohibida alejarse de comer otras criaturas?
-¿No deberíamos prestar atención al hecho de que el Génesis asocia el fin de la armonía con un cambio en la dieta humana?
-¿Fueron los primeros cristianos vegetarianos, y además se alejaron del alcohol (Hch14:21)?

jueves, 27 de abril de 2017

LA ARMONÍA


Ser o no ser: está una sociedad que no vive en armonía – como la nuestra – destinada a autodestruirse? Ésa es la pregunta. Si es cierto, para evitar nuestra autodestrucción, debemos establecer la armonía. Es mejor hacerlo pronto, ya que en cualquier momento las armas nucleares pueden poner fin a la humanidad.
Cuando reflexionamos sobre la evolución de la humanidad, podemos llegar a la conclusión de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse. Para darnos cuenta de esto sólo debemos reconocer: a) que un porcentaje cada vez más pequeño de la población mundial se apropia de un porcentaje cada vez mayor de todos los recursos y que esto aumenta la tensión entre los diferentes grupos de gente y entre la gente y su entorno, y b) que todo (incluidas las armas) se han hecho continuamente más sofisticados, y que ahora que tenemos bombas nucleares es sólo una cuestión de tiempo que éstas sean utilizadas.
Ya que mucha gente interpreta esta hipótesis erróneamente, conviene aclarar enseguida que no señala que nuestra sociedad esté destinada a autodestruirse. Sólo dice que para evitar nuestra inminente autodestrucción – debido a que no vivimos en armonía y disponemos de armas capaces de causar una catástrofe -, debemos establecer la armonía.
Para poder solucionar un problema, primero debemos reconocer que tenemos un problema. Sólo cuando reconocemos que una sociedad que no vive en armonía – como la nuestra – está destinada a autodestruirse, investigaremos por qué tenemos conflictos con los demás y con el entorno.
La lección más importante que la humanidad tiene que aprender
La vida continuamente nos enseña lecciones. Cuando no actuamos de una manera correcta – cuando no respetamos nuestra naturaleza, la naturaleza de los demás, o la naturaleza del entorno –, tarde o temprano sufriremos las consecuencias.
La lección más importante que debemos aprender es que una sociedad que no vive en armonía está destinada autodestruirse. Nuestra supervivencia depende de cómo reaccionamos ante esta hipótesis. Depende de sí descubrimos qué nos impide vivir en armonía o por qué tenemos conflictos.
La invención de las armas nucleares constituye un hito en la historia de la humanidad porque nos permite darnos cuenta de la verdadera naturaleza de nuestra sociedad. El hecho de que hoy dispongamos de armas capaces de poner fin a la humanidad, nos permite darnos cuenta de que estamos todos en el mismo barco, y que cuando éste se hunde, pereceremos todos: ricos y pobres, conservadores y progresistas, buenos y malos, creyentes y no-creyentes.
Antes de que la humanidad dispusiera de armas nucleares, unos pudieron beneficiarse de los conflictos de otros. Hoy la situación ha cambiado. No podemos permitirnos una guerra nuclear, porque no sobreviviríamos. Ya que cualquier conflicto puede degenerar en una guerra nuclear, realmente ya no podemos permitirnos ningún conflicto. Para evitarlos, y así garantizar la supervivencia de la humanidad, en vez de preocuparnos sólo por nuestro propio bienestar, debemos ahora preocuparnos también por el bienestar de todos.         
Es fácil culpar a los demás por lo que va mal en el mundo, pero para evitar una guerra nuclear debemos reconocer nuestra co-responsabilidad. Es cierto que cuando unos se enfrentan a un problema, es en primer lugar su responsabilidad encontrar una solución. Si quieren evitar problemas similares en el futuro, deben descubrir qué circunstancias están en el origen de este problema. Sin embargo, como todo en este mundo está de alguna manera relacionado con todo lo demás, tenemos todos alguna responsabilidad. Y todos por supuesto podemos aprender algo de esta experiencia. Por lo tanto, en vez de enseñar sólo a nuestros familiares las lecciones de la vida, debemos enseñarlas también a los demás.
Mucha gente ‘cree’ que algunas personas son buenas y otras malas y que siempre será así. Sin embargo, la vida nos enseña que todo en el universo sigue el principio causa efecto. Por lo tanto, para evitar que la gente se porte mal, sólo debemos descubrir qué circunstancias les hacen portarse así. Para establecer la armonía lo que importa son las futuras generaciones. No importa si no logramos cambiar a los que ya se portan mal. Lo que importa es evitar que otros les imiten.
¿Qué crees tú que es el sentido de la vida?                                                    

El sentido de la vida es pasárselo bien. Esto parece frívolo, pero no lo es. Para evitar las experiencias desagradables debemos aprender todo lo necesario sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre nuestro entorno. Si no nos tratamos bien a nosotros mismos, a los demás y a nuestro entorno, tarde o temprano sufriremos las consecuencias. Por lo tanto, el sentido de la vida está estrechamente relacionado con aprender la naturaleza de las fuerzas que gobiernan el universo. La lección más importante que debemos aprender referente a la interacción entre nosotros y el mundo exterior (los demás y el medio ambiente), es que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse. Esa idea nos ayuda a comprender mucho mejor el sentido de la vida.



La hipótesis que dice: ‘una sociedad que no vive en armonía – como la nuestra – está destinada autodestruirse”, utiliza la palabra ‘armonía’, en vez de la palabra ‘guerra’, para animar a la gente a que reflexionen sobre la diferencia entre ambos conceptos.
La gente que idolatra la paz ignora que, ésta inevitablemente lleva a la guerra, ya que no pone fin a la lucha por los recursos. Mientras que durante la paz la gente, cuando lucha por los recursos, sigue ciertas normas, durante la guerra no lo hace. Debido a esta lucha por los recursos unos acumulan cada vez más riquezas, mientras que otros continuamente encuentran más problemas para sobrevivir. Cuando los primeros se sientan frustrados, porque acumular más riquezas es cada vez más difícil, y los segundos se sientan frustrados, porque sobrevivir es cada vez más difícil, dejan de ver las ventajas de estas normas que deben seguir cuando luchan por los recursos. Por esta razón, la paz y la guerra forman un círculo vicioso. Para evitar la guerra, debemos cuestionar la paz, y, por lo tanto, cuestionar la lucha por los recursos.
Los que idolatran la paz no suelen reconocer que una sociedad que no vive en armonía está destinada autodestruirse. Suponen que para evitar la autodestrucción sólo deben defender la paz y asegurar que nadie utilice armas nucleares en sus conflictos. Pero la paz no se puede imponer para siempre, ya que la lucha por los recursos aumenta la tensión entre los diferentes grupos de gente, y entre éstos y el entorno. Por lo tanto, para garantizar la supervivencia de la humanidad, debemos descubrir por qué luchamos por los recursos, y por qué tenemos conflictos con los demás y con el medio ambiente.
La hipótesis que dice: ‘una sociedad que no vive en armonía – como la nuestra – está destinada autodestruirse es nueva. Otros han avisado contra la autodestrucción de la humanidad, pero o lo vieron como el resultado de una guerra nuclear, o como el resultado del daño que causamos al medio ambiente. Sin embargo, si tenemos armas de destrucción masiva, y dañamos el medio ambiente, es porque no vivimos en armonía.
Vivir en armonía significa tener buenas relaciones con los demás y con el entorno. Ya que conseguimos nuestros recursos del entorno, vivir con los demás y vivir en armonía con el entorno están interrelacionados. Intentar mejorar las relaciones con el entorno tiene, por lo tanto, poco sentido cuando no intentamos al mismo tiempo mejorar las relaciones con los demás.
Cuando nos damos cuenta de que vivir en armonía con los demás y vivir en armonía con el entorno están interrelacionados, es difícil ignorar la importancia de una política adecuada de natalidad. Cuando en una región las familias tienen muchos niños, llegará el momento en el que el entorno ya no logre proveer suficientes recursos para todos. Entonces o mueren todos, o empiezan a luchar por los recursos; o emigran a regiones con suficientes recursos; o adoptan una política adecuada de natalidad. En el caso de que emigren y continúen teniendo muchos hijos, llegará el momento que su nuevo hábitat ya no pueda proveer suficientes recursos para todos.
Cuando reflexionamos sobre la lucha por los recursos, vemos que al estar la tierra limitada, también sus recursos están limitados. Dividir los recursos es, por lo tanto, similar a dividir una pizza. Cuánto más grande es la porción de uno, más pequeña será la porción de todos los demás.
La mayoría de la gente ignora que cuánto más grande sea su porción de los recursos, más pequeña será la porción de los recursos de los demás. Algunos lo hacen porque, o no han reflexionados mucho sobre la lucha por los recursos, o no procesan la información correctamente. Otros ignoran deliberadamente la teoría de la pizza, porque saben que con una división justa les tocará una porción más pequeña.
La gente está tan acostumbrada a la lucha por los recursos que no cuestionan sus consecuencias. Mucha gente ve la lucha por los recursos como un juego. Como a la gente les gustan los ganadores, los ricos no sólo consiguen una recompense material, sino también el respeto de los demás.
‘La supervivencia del más apto’, una teoría económica basada en la teoría de la evolución de Charles Darwin, ofrece a los ricos una razón adicional para sentirse orgullosos y para ignorar la teoría de la pizza: ellos son los más aptos. Sin embargo, la hipótesis de la armonía señala que estamos todos en el mismo barco, y que cuando éste se hunde, pereceremos todos: ricos y pobres. La gran diferencia con las demás especies, es que nosotros no sólo luchamos para sobrevivir, sino también para conseguir lujos y que con el tiempo esto lleva a la autodestrucción.
¿Es no luchar por los recursos lo mismo que el comunismo?
La gran diferencia entre el comunismo y vivir en armonía es que mientras el comunismo prohibe a la gente luchar por los recursos, las personas que viven en armonía no luchan por los recursos porque tienen una mejor comprensión de si misma, de los demás y de su entorno. Mientras que el comunismo obliga a la gente a seguir una política adecuada de natalidad, la gente que vive en armonía sigue una política adecuada de natalidad porque comprenden que vivir en armonía con los demás está interrelacionado con vivir en armonía con el entorno y, por lo tanto, no debe haber más niños que el entorno puede sostener.

No luchar por los recursos no significa que todos poseen los mismos ‘lujos’ Algunos pueden por supuesto trabajar más y disfrutar así de más lujos, mientras otros pueden trabajar menos y disfrutar así de más tiempo libre. No luchar por los recursos signfica simplemente que no no sobreevaluamos nuestro trabajo y subestimamos el trabajo de los demás.




Cuando reflexionamos sobre la vida extraterrestre y la hipótesis que dice: ‘una sociedad que no vive en armonía – como la nuestra – está destinada autodestruirse”, la pregunta más relevante que debemos formular es si los habitantes de otro planeta viven en armonía. Si lo hacen, el hecho de que nosotros no lo hacemos, es una razón para evitar el contacto con nosotros.
La hipótesis que dice que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse nos permite reflexionar sobre la vida extraterrestre desde una nueva perspectiva. En el caso de que los habitantes de otro planeta vivan en armonía, nosotros representamos una amenaza para su sociedad, ya que nosotros aún no hemos aprendido a hacerlo.
En el caso de que no vivan en armonía y nuestra civilización sea más avanzada, no tardaremos mucho en apoderarnos de los recursos de este planeta y en lograr que sus habitantes trabajen para nosotros. Incluso podemos decidir comerlos, si no se parecen a nosotros. En el caso de que no vivan en armonía y su civilización sea más avanzada, no tardarán mucho en apropiarse de nuestros recursos y en lograr que trabajemos para ellos. Incluso pueden decidir comernos si no nos parecemos a ellos.
Como las sociedades armoniosas pueden considerar a las sociedades no-armoniosas una amenaza, podemos preguntarnos si quizás nuestro planeta comenzó originalmente como un ‘campamento de corrección’. La mejor forma de tratar a la gente que no vive en armonía es la de aislarles – en una isla o un planeta – y dejarles hacer lo que quieran. Aunque al principio aquella sociedad sería un infierno, ya que nadie se preocuparía de cómo su comportamiento afecta a los demás, al sufrir las consecuencias de su comportamiento, la gente puede gradualmente aprender a respetarse y a respetar al entorno.
Los habitantes de un planeta que vive en armonía, no pueden enseñar a los habitantes de un planeta que no lo hace, ya que la gente debe estar lista para las ideas nuevas. La gente a menudo piensa que están listos, pero ignoran que están tan acostumbrados a ciertos habitos – la lucha por los recursos, tener muchos hijos, comer otras criaturas, tomar ciertas drogas – que no las cuestionan.
Sin embargo, cuando reflexionamos sobre nuestra sociedad, vemos que para vivir en armonía con el entorno y, por lo tanto, también con los demás, debemos seguir una política de natalidad adecuada, ya que no debe haber más gente que el entorno puede dar de comer. Y cuando reflexionamos sobre unos extraterrestres interesados en apropiarse de nuestros recursos, en esclavizarnos o comernos, vemos que sería muy hipócritica por nuestra parte decirles que no deben tratarnos de esta manera cruel, cuando nosotros tratemos así a las demás criaturas en nuestro planeta. Además, cuando reflexionamos sobre el vegetarianismo, vemos que puede ser más fácil para los vegetarianos vivir en armonía, ya que la empatía con los demás criaturas suele ir unida a la empatía hacia las demás personas.
Cuando reflexiomamos sobre la vida extraterrestre, debemos darnos cuenta de que nuestra visión del universo se basa en en el axioma que afirma que dos líneas rectas paralelas nunca se cruzan. Como un axioma es una idea que acceptamos como cierta, aunque nadie ha sido capaz de demostrarla, esta visión no es necesariamente correcta.
Cuando pensamos en dos capas de ladrillo es muy difícil imaginar que, por más larga que hagamos la pared, lleguen a cruzarse alguna vez. Pero para saber cómo dos líneas rectas paralelas se portan en el espacio, debemos primero saber algo más sobre la naturaleza de una línea y sobre el espacio en el que proyectamos esta línea. Preguntar cómo se comportan dos líneas rectas paralelas es realmente lo mismo que preguntar cómo es el universo. Por lo tanto, quizás no estamos sólo aislados físicamente, sino también mentalmente.






Cuando reflexionamos sobre la hipótesis que dice: ‘una sociedad que no vive en armonía – como la nuestra – está destinada autodestruirse”, es lógico preguntarse si alguna vez hemos vivido en armonía; si alguna vez nos hemos autodestruido; y qué ocurriría en el caso de que mañana una gran catástrofe dejara sólo unos pocos supervivientes.
Ciertas leyendas aseguran que, en cierto momento, nuestros antepasados vivieron en armonía, pero ni ha sido demostrado que alguna vez vivieran en armonía, ni que nunca lo hicieran. En el caso de que sí vivieran en armonía, esto significa que nosotros deberíamos ser capaces de evitar nuestra autodestrucción, ya que lo que fue posible en el pasado debe ser posible en el futuro. En el caso de que no vivieran en armonía, esto no significa que la armonía sea imposible, ya que algo que no se ha logrado no implica que no se puede lograr.
Otras leyendas se refieren a una gran civilización del pasado que desapareció a causa de una catástrofe. Ya que una sociedad que no vive en armonía está destinada autodestruirse, podemos preguntarnos si estas leyendas se refieren a una sociedad que se autodestruyó. Nada demuestra que la humanidad alguna vez se autodestruyó, pero nada demuestra tampoco que la humanidad nunca se autodestruyó. Sin embargo, todo lo que existe ahora, ya puede haber existido en el pasado. Todo lo que hemos aprendido sobre la naturaleza, lo pueden haber descubierto nuestros antepasados hace muchas generaciones. Si alguna vez existió una civilización avanzada, no debe sorprendernos que se autodestruyó, ya que esto es lo que le ocurre a una sociedad cuando la gente no vive en armonía.
Qué le ocurre a una civilización avanzada cuando una catástrofe deja pocos supervivientes?
Una civilización avanzada es el resultado de la cooperación de mucha gente diferente, que se dedica a tareas diferentes, que requieren materiales que vienen de muchos lugares diferentes. Cuando ocurre una catástrofe, y sólo unos pocos sobreviven, esa civilización llega pronto a su fin. Las nuevas circunstancias a las que se enfrentan retrasarán de golpe el reloj de la evolución.
Reproducir los diferentes artilugios avanzados que tenían antes de esta catástrofe no sólo es muy difícil y requiere mucho tiempo, sino que ahora tampoco les hacen falta. La gente necesita otra vez herramientas simples, ya que en vez de dedicarse a tareas especializadas, ahora tienen que dedicarse a tareas más básicas, como, por ejemplo, encontrar suficiente comida, protegerse de condiciones climáticas adversas, de animales salvajes que sobrevivieron la catástrofe, etcétera.
Los supervivientes de una gran catástrofe deben trabajar duro, porque todo ha sido destruido. Sin embargo, el que ahora haya menos gente, hace que haya más recursos para todo el mundo. Solo más adelante, cuando aumente la población, y ya no habrá recursos suficientes para todo el mundo, tendrán que competir de nuevo entre ellos para conseguir suficientes recursos.
La ley del más apto decide quién sobrevive y quién se hace rico. Los que se apoderan de mucha más comida de lo que realmente necesitan, pronto anhelan mercancías de lujo y servicios de lujo, que requieren una especialización, y que estimula el comercio entre diferentes regiones. Los que son creativos e inventivos, o que comercian con otras regiones, ofrecen entonces sus servicios a los ricos.
La riqueza atrae la atención de los que no tienen recursos suficientes y de los que simplemente quieren más recursos. Por lo tanto, los que son ricos deben dedicar mucho esfuerzo en proteger su riqueza. Esto anima a la gente en hacerse más creativo e inventivo. Ya que las armas que sirven para protegerse a menudo también sirven para atacar a otros, esa creatividad lleva finalmente a la invención de armas capaces de causar la autodestrucción de esa sociedad.
No solo hay razones para suponer que después de que una gran catástrofe deje pocos supervivientes una civilización avanzada lluege a su fin, sino también para suponer que unas generaciones más tarde la gente incluso ignore la existencia de esa civilización del pasado. Una es que una catástrofe así es una experiencia traumática y que los supervivientes pueden preferir no hablar de ella a las siguientes generaciones. Otra es que a la gente le gusta sentirse orgullosa de si misma, y que haber formado parte de una civilización que se autodestruyó es más bien algo de lo que uno puede avergonzarse. Y aún otra es que una vez que la gente vive otra vez de una manera primitiva, para cada nueva generación será más difícil imaginarse armas capaces de causar tanta destrucción.






Sólo debemos reflexionar sobre la evolución de la humanidad – reconocer que las armas se hacen continuamente más sofisticadas y que hoy disponemos de armas de destrucción masiva; que la brecha entre ricos y pobres se hace continuamente más grande y que así la tensión aumenta entre los diferentes grupos de gente y entre éstos y su entorno – para llegar a la conclusión de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse. ¿Por qué ignoran entonces los intelectuales esta realidad?
Algunos lo ignoran porque simplemente no han procesado toda la información disponible. Otros lo hacen deliberadamente – aunque a menudo no son conscientes de eso –, porque suponen que la armonía en la Tierra es imposible y, por lo tanto, la autodestrucción es inevitable. Los problemas que parecen no tener una solución son tan estresantes que la gente prefiere ignorarlos. Y nada es por supuesto más estresante que suponer que en un futuro cercano la humanidad se autodestruirá y la vida se acabará.
La gente supone que la armonía es imposible porque ‘creen’ que cierta gente es buena y otra gente mala, y que siempre será así. Ya que nadie ha demostrado que la gente es mala por ninguna razón aparente, debemos suponer que, al igual que lo que ocurre con todo lo demás, existe una razón por la que la gente se porta mal, y que para restaurar la armonía debemos solo descubrir por qué la gente se porta así.
El hecho de que los filósofos busquen la verdad, los científicos estudien la naturaleza de la humanidad y del universo, los políticos se preocupen por nuestro futuro, y los teólogos estudien los misterios de la vida, y que sin embargo no han llegado a la conclusión de que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse, demuestra que procesan la información tan mal como los demás.
Procesar la información correctamente significa sacar todas las conclusiones que ésta permite sacar, al investigar cómo cada nueva idea afecta a todas las ideas anteriores. El problema es que conseguimos tanta información que pocas veces lo hacemos. Por esta razón, cuando fueron inventadas las armas nucleares, poca gente se dio cuenta de que esto no sólo significaba que la humanidad ahora era capaz de autodestruirse, sino también que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse.
El hecho de que tampoco las ‘autoridades’ se dieran cuenta de esta hipótesis demuestra que, en vez de esperar a que ellos evitan la autodestrucción de la humanidad, debemos evitarlo nosotros mismos. Es nuestro futuro y, por lo tanto, nuestra responsabilidad conseguirlo.
La ignorancia y la arrogancia van a menudo unidas
Aunque no procesamos la información correctamente tenemos, sin embargo, una buena opinión de nosotros mismos. El hecho de que estamos a punto de destruir la creación no nos impide considerarnos a la cabeza de la creación. Esto demuestra que la ignorancia y la arrogancia van a menudo unidas. La sabiduría, por otro lado, requiere humildad, algo que no suele ser una característica de la mayoría de las autoridades.
Cuando la gente se entera de esta hipótesis, a menudo, reacciona de una manera irresponsable.
Cuando a la gente se le dice que una sociedad que no vive en armonía está destinada a autodestruirse y que la autodestrucción de la humanidad puede ser inminente, ya que nosotros no vivimos en armonía y disponemos de armas de destrucción masiva, algunos exclaman: “¡Quizás es lo que debe ocurrir!”; otros señalan: “¡Nosotros pereceremos, pero el universo seguirá existiendo!”; y aún otros comentan: “Algo evitará la autodestrucción de la humanidad ya que la humanidad siempre ha logrado sobrevivir.”
Estas reacciones son irresponsables. Imagínate que un día descubres que la carretera en la que todo el mundo conduce lleva a un abismo. En vez de exclamar: “¡Quizás debemos morir de esta manera!”, “Mi vida y la vida de mi familia no significan nada. ¡El universo continuará!”, o “¡Algo hará desaparecer este abismo ya que la gente siempre ha cogido esta carretera y nunca se topó con un abismo!”, tiene mucho más sentido bajar la velocidad, avisar a los demás y buscar otra carretera.





La razón principal por la que no vivimos en armonía con los demás y con el entorno es que no aprendemos todo lo que se puede aprender de nuestras experiencias y, por lo tanto, cometemos los mismos errores una y otra vez.
Vivir en armonía significa respetarse a uno mismo, a los demás, y al entorno. Cuando no lo hacemos, tarde o temprano sufrimos las consecuencias. Cuando reflexionamos sobre estas consecuencias, vemos que para vivir en armonía con los demás y con el entorno, sólo debemos aprender todo lo que se puede aprender de nuestras experiencias. El hecho de que nosotros, y la sociedad de la que formamos parte, cometemos los mismos errores una y otra vez, demuestra que no aprendemos todo lo que se puede aprender de estos errores. Si, por ejemplo, aprendiéramos todo lo que se puede aprender de la guerra, ya no tendríamos guerras.
La historia sólo se repite cuando la gente no aprende todo lo que se puede aprender de sus experiencias. Lo que importa del pasado es que nos enseña lecciones valiosas, y que podemos mejorar el futuro ajustando nuestro comportamiento en el presente, gracias a lo que aprendimos del pasado.
Desgraciadamente, mucha gente no comprende la historia. Estudian ciertos episodios de la historia porque quieren sentirse orgullosos, e ignoran otros porque no quieren sentirse avergonzados. Sin embargo, lo que importa no es cómo se portaron nuestros antepasados, sino cómo nos portamos nosotros. Y lo que importa no es cómo alguien se portó en el pasado, sino cómo se porta en el presente.
¿Requiere vivir en armonía una buena comprensión de la realidad?
Cuando investigamos la última causa de nuestros conflictos, debemos investigar por qué no procesamos la información correctamente. Vivir en armonía requiere una buena comprensión de la realidad: de nosotros mismos, del mundo en el que vivimos, y de la interacción entre ambos. El problema es que aunque sólo hay una realidad, la gente la ve distinta porque enfocan aspectos distintos. Mientras que una mala comprensión de la realidad divida a la gente, una buena comprensión de la realidad les une. Una buena comprensión de la realidad tiene en cuenta todos los distintos aspectos (las diferentes caras de una historia); una mala comprensión sólo tiene en cuenta algunos aspectos (una cara de la historia).
¿Comprender correctamente la realidad significa percibirla bien?
Una buena comprensión de la realidad es sólo posible cuando tenemos una buena percepción de la realidad y reconocemos toda la información que se puede obtener de nuestras experiencias. Para poder sacar todas las conclusiones que nuestras experiencias nos permiten sacar debemos, por supuesto, no ignorar cierta información. Mientras que con una buena percepción de la realidad nos damos cuenta de todas las causas y consecuencias de nuestro comportamiento, con una mala comprensión no lo hacemos. Por lo tanto, la última causa de nuestros conflictos es una mala percepción de la realidad.
Para descubrir lo que nos impide vivir en armonía debemos preguntarnos qué altera nuestra percepción de la realidad. Es el caso de las drogas. Ciertas drogas nos hacen prestar tanta atención a ciertos aspectos que ignoramos otros. Hacen que damos tanta importancia a lo que anhelamos que ya no importe ‘cómo’ lo consegamos. Hacen que enfoquemos en los beneficios inmediatos de nuestras acciones e ignoramos el hecho de que al no portarnos correctamente tarde o temprano sufriremos las consecuencias.




Cuando la gente pierde su buena percepción de la realidad, por culpa de drogas que les hace enfocar su atención en ciertos aspectos e ignorar otros, pronto dejan de tratarse correctamente. Lo que anhelan se vuelve más importante que ‘cómo’ consiguen lo que anhelan. Las víctimas de abusos sexuales y otros abusos sufren traumas, que dañan la percepción de la realidad. Como ya no pueden aprender todo lo que se puede aprender de estas experiencias, estos abusos y traumas pasan de una generación a la siguiente.
Imagínate una sociedad que vive en armonía. Ya que la gente tiene una buena comprensión de la realidad, aprende todo lo que se puede aprender de sus experiencias, y consigue así una buena comprensión de si misma, del mundo en el que viven y de la interacción entre los dos. Ahora imagínate que un día empieza a tontear con drogas. ¿Cómo afectaría esto a esta sociedad? ¿Qué piensas tú qué le ocurrirá ahora a esta gente que presta más atención a lo que anhela que en ‘cómo’ lo consigue, y que enfoca tanto en los beneficios inmediatas que ya no ve las consecuencias a largo plazo de su comportamiento?
Podemos suponer que cuando esta gente ahora anhela algo, los que son más fuertes lo cogen por la fuerza, en vez de intentar cambiarlo por algo que la otra persona anhela. Podemos suponer que las victimas luego buscan la revancha y creando así un círculo vicioso de violencia que lleva a más violencia.
Cuando el abusador es mucho más fuerte, las victimas están indefensas y sufrirán traumas cuando no vean cómo evitar abusos futuros. Es, por supuesto, muy desagradable darse cuenta de que alguien puede robarles algo por lo que han trabajado muy duro. Esto es aún más traumático cuando esta pérdida pone en peligro su supervivencia.
Recordarse de una experiencia desagradable puede ser tan traumático que pone en peligro nuestra supervivencia y decidimos, por lo tanto, bloquearla de nuestra consciencia. Esto, sin embargo, afecta nuestro ‘flujo de pensamientos’ que se basa en asociaciones. Bloquear este recuerdo de nuestra consciencia significa que cada vez que una característica particular nos haga recordar esa experiencia desagradable, simplemente desviamos nuestra atención. Mientras que antes, nos recordaríamos de esta experiencia desagradable cada vez que nos topáramos con una característica del abusador (su raza, edad, sexo, peso, etcétera), con una característica del día en el que nos abusaron (el momento del día, el día de la semana, el día del mes, las condiciones climatológicas, etcétera), o con una característica del lugar donde nos abusaron (el tipo del terreno, etcétera), ahora inmediatamente desviamos nuestra atención a otra cosa.
El problema de los traumas – bloquear experiencias desagradables de nuestro consciencia – es que alteran nuestra percepción de la realidad y, por lo tanto, ya no conseguimos una buena percepción de la misma. El problema es que para recuperarla ahora ya no sólo tenemos que alejarnos de las drogas, sino también tratar nuestros traumas.
Muchas experiencias traumáticas tienen que ver con las relaciones sexuales. Al prestar más atención a lo que anhelan que a ‘cómo’ lo consiguen, los hombres empiezan a abusar de las mujeros ya que ellos son más fuertes. Los abusos sexuales son muy traumáticos ya que las victimas se dan cuenta de que lo que les ocurrió puede volver a ocurrir algún día. No saber cómo evitar abusos futuros causa tanto estrés que parece que ya no vale la pena vivir.
Los abusos sexuales son incluso más traumáticos para los niños. Pero mientras que para ellos es más difícil defenderse, es más fácil para ellos borrar una experiencia desagradable de su consciencia. El problema es que cuando lo hacen, ya no pueden aprender de ella, y que esta experiencia sobrevive en su subconsciente. El problema es que los niños observan cómo los adultos se portan en ciertas circunstancias para imitarles en el caso de alguna vez se enfrenten a circunstancias similares. El problema es que cuando la gente pierde el control y ya no es capaz de reaccionar racionalmente, su subconsciente toma el relevo y allí han ‘guardado’ los comportamientos adultos observados en ciertas circunstancias para poder imitarlos en el caso de que algún día lo necesiten. El problema es que cuando nos topamos con demasiadas características de esta experiencia desagradable, ya no logramos desviar nuestra atención y de repente nos acordamos de esta experiencia desagradable, y que esto puede ser tan traumático que perdemos el control. El problema es que las drogas pueden abrir la puerta del subconsciente. El problema es que niños que sufrieron abusos se pueden convertir en adultos abusadores.
Una persona que abusa de un niño, porque de repente pierde el control después de recordar su propio abuso, no necesariamente continúa abusando y no necesariamente luego recuerda de haberlo hecho. En caso de que le enseñaran a condenar este tipo de comportamiento, encontrará esta experiencia tan traumática como el niño del que ha abusado. La idea de que acaba de hacer algo que su sociedad condena es tan insoportable que inmediatamente borra esta experiencia de su consciencia. En el caso de que nunca más se tope con circunstancias que le hagan perder el control, nunca más abusará de niños.
Es por culpa de este mecanismo de defensa, que hace que las victimas bloquean abusos sexuales de su consciencia para así poder soportar la vida, que estos abusos sexuales son pasados de una generación a la siguiente. Es también por culpa de este mecanismo de defensa que muchas familias ignoran que tengan en casa un niño que ha sido abusado sexualmente o alguien que ha abusado sexualmente de un niño.
Mientras que los abusos sexuales ya son terribles para una niña, aún son peores para un niño, ya que él también tiene que enfrentarse al hecho de que el abusador le utilizó como si fuera una niña. Al bloquear esta experiencia de su consciencia más adelante no sólo encontrará problemas para aprender la naturaleza de las relaciones sexuales – cualquier información relacionado con las relaciones sexuales le puede hacer recordar esa experiencia desagradable –, sino que también encontrará más difícil para identificar su propia sexualidad. No todos los homosexuales nacieron así. Algunos se convirtieron en homosexuales por lo que les pasó durante su juventud. Cuando ignoramos esta realidad, ignoramos que los abusos sexuales de niños son más comunes de lo que la mayoría de la gente piensa.




Las drogas son como las medicinas. En vez de tomarlas, debemos preguntarnos qué nos hace enfermar. En vez de recurrir a las drogas para poder aguantar nuestra sociedad, debemos cuestionar nuestra sociedad. En vez de recurrir a las drogas para relajarnos y pasárnoslo bien, debemos preguntarnos porqué no podemos relajarnos siempre y disfrutar siempre.
Para evitar la autodestrucción debemos descubrir por qué tenemos conflictos. Ya que la última causa de nuestros conflictos es una mala percepción de la realidad, originalmente causada por las drogas, tenemos una buena razón para cuestionar las drogas.
El problema de las drogas es que como alteran nuestra percepción de la realidad – nos hacen, por ejemplo, considerarnos a la cabeza de la creación, cuando estamos a punto de destruir esa creación – encontramos muy difícil reconocer el daño que causan.
Mientras que de lunes a viernes tomamos drogas que nos ayuden a seguir el ritmo de nuestros trabajos, del viernes por la noche hasta el domingo por la tarde tomamos drogas que nos ayudan a relajarnos y pasárnoslo bien. Esto demuestra que hay algo terriblemente mal en nuestra sociedad. En vez de tomar drogas deberíamos investigar por qué las anhelamos. Algunas preguntas que deberíamos hacer son, “¿Por qué trabajamos tanto?”, “¿Por qué nos sentimos tan inseguros que necesitamos drogas para socializar y pasárnoslo bien?”, “¿No abren las drogas las ‘puertas’ de nuestro subconsciente donde tenemos guardadas las experiencias traumáticas?”, “¿No es así que las drogas están a menudo en el origen de los abusos sexuales y que las víctimas de abusos sexuales suelen más adelante tener problemas con las drogas?”“¿Es quizás por culpa de las drogas que ignoramos que no debemos hacer a los demás lo que es odioso para nosotros?”, “¿Es quizás por culpa de las drogas que ignoramos que todos somos una familia y que conviene preocuparnos no solo de nuestro propio bienestar sino también del bienestar de todos los demás?” y “¿Es quizás por culpa de las drogas que ignoramos que al estar todo relacionado, somos de alguna manera responsables de todo lo malo que ocurre en este mundo?”